Jovenes Rios de Bendicion

Sumergidos en el Rio de Dios

¿Por Qué no Podemos Bendecir a Otros?


En este interesante artículo podremos distinguir, cuatro razones por las que no podemos bendecir a los que nos rodean.

Escrito por: Israel Romero (Integridad.COM)


Hay u

n concepto que cada uno de nosotros debemos entender. Todos tenemos algo que puede ser de bendición para los demás. Pero, ¿por qué no lo compartimos?
En 2 Reyes 7:3-9 se encuentra la historia de unos leprosos que estaban, como dice la frase “entre la espada y la pared”, durante el sitio a Samaria que el reino de Siria hizo contra ese pueblo. En esta parte de la Biblia se pueden distinguir cuatro razones por las que no podemos bendecir a los que nos rodean.

La primera razón es que no podemos bendecir a los demás si no vemos en nosotros la magnitud de nuestros problemas y vamos en busca de la solución a Dios. En los versículos 3 y 4 se muestra que los leprosos vieron que tenían un serio problema, ya que se encontraban en la puerta de la ciudad, donde no había comida. Ellos morirían ahí y si entraban a la ciudad, por el hambre que había por consecuencia del sitio, morirían igual.

Entonces ellos se levantaron y fueron hacia la solución y lo consiguieron por la ayuda de Dios (v. 5-7). Así también cada uno de nosotros debe confiar su problema a Dios creyendo que Él lo va a solucionar. Así que, cuando tengamos presente este principio, podremos bendecir a los demás con nuestra propia vida.

La segunda razón es que no podemos bendecir a los demás por conductas egoístas cuando recibimos una bendición. Los leprosos fueron al campamento de los sirios a pedir piedad pero en vez de eso encontraron un campamento abandonado lleno de provisiones y dice el versículo 8 que tomaron la comida, el oro y los vestidos de ese campamento y lo escondieron.

No bendecimos porque a veces, en un acto de egoísmo, guardamos las bendiciones que Dios nos da, cuando, por ejemplo, no compartimos el evangelio a los demás, que es la bendición más grande que podemos recibir.

La tercera razón es que no podemos bendecir a otros si no tomamos conciencia de que tenemos mucho para los demás. Muchos pensamos que no tenemos nada que compartir con otros, pero estos leprosos reconocieron que no estaban haciendo bien en guardar la bendición para ellos (v. 9) y por eso decidieron ir a dar la buena noticia al pueblo de Samaria, informándoles que había un campamento lleno de provisiones que les hacia mucha falta. Debemos tener conciencia de que tenemos mucha bendición para dar a los que están en nuestro alrededor.

Y la cuarta razón es que no podemos bendecir a los demás si no entendemos que hoy es la oportunidad de bendecir a los demás. El versículo 9 muestra que los leprosos reconocieron que “hoy es el día de buena nueva” y decidieron ir en ese instante y no esperar siquiera el amanecer. Como dice en 2 Corintios 6:2: “He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación”.
Recordemos que todos tenemos algo para los demás que puede ser de bendición para ellos. No caigamos en el egoísmo cuando vemos que otros nos necesitan; recuerda que el que da también recibe.

junio 17, 2008 - Posted by | Articulos |

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