Jovenes Rios de Bendicion

Sumergidos en el Rio de Dios

Evitemos la Pornografía

La pornografía es una trampa mortal que debemos evitar.

 

1 Tesalonicenses 5:22: “Eviten toda clase de mal” (NVI)

 

¿Qué tienen en común una novela romántica, una revista de deportes, y algunas películas para mayores de edad?

Cada una tiene el potencial de empujarte a dar los primeros pasos a la adicción a la pornografía.

Quienes leen una candente escena romántica, o compran el ejemplar de la revista de deportes con las mujeres en trajes de baño, o se sientan a ver en la televisión al actor que seduce a la heroína, por lo general no piensan que son presa de la pornografía. Pero, según la definición técnica de pornografía, eso es lo que hace precisamente.


1. ¿Por qué preocuparse de la pornografía?

  •          Debemos evitar todas las formas de pornografía porque su naturaleza apela a nuestras pasiones. Su poder es sutil y puede dominar a las personas sin que ellas noten lo que sucede.
  •          Generalmente la pornografía es una indulgencia privada, pero sus consecuencias tienen resonancia pública. El articulo de David Argue, “La pornografía: un ataque del enemigo”, provee algunas notas reveladoras acerca de la progresión del problema. (Más adelante se publicara en este sitio).
  •          Es sabio que te preguntes: ¿Por qué me siento atraído a leer o ver este tipo de material? Si tu sincera respuesta es que este material despierta en ti pensamientos impuros, será mejor que camines en dirección contraria.


2.        ¿Qué puedo hacer para evitarla?

  •          La mejor opción en nunca dejarse llevar por ningún tipo de pornografía. Esto es difícil si consideramos la sociedad en la que vivimos. Pero con la fortaleza que Dios provee, tú puedes resistir y alejarte de la tentación.  
  •          Si has cedido a la tentación y la pornografía es parte de tu vida, todavía puedes ser libre. Primero debes reconocer que tienen un problema, debes confesar tu pecado a Dios y debes buscar la ayuda de alguien a quien puedas rendir cuentas. Al principio, tal vez, te sentirás incomodo, pero es el precio a la libertad perdurable. 
Algunos cristianos creen que tienen suficiente fortaleza como para permitir en su vida un grado menor de pornografía y se engañan ellos mismos. No le creas a Satanás. Dios tiene algo mucho mejor reservado para ti. 

 

 

Febrero 3, 2009 Publicado por Juan Carlos Camacho | Articulos | , , , , , , , | 1 comentario

CARACTERISTICAS DE UN VERDADERO DISCIPULO DE JESUCRISTO

1.- El creyente suele esperar panes y peces; el discípulo es un pescador.

2.- El creyente lucha por crecer; el discípulo por reproducirse.

3.- El creyente se gana; el discípulo se hace.

4.- El creyente depende en gran parte de los pechos de la madre; el discípulo está destetado para servir. 1ª Samuel 1:23,24.

5.- El creyente gusta del halago; el discípulo del sacrificio vivo.

6.- El creyente entrega parte de sus ganancias; el discípulo entrega parte de su vida.

7.- El creyente puede caer en la rutina; el discípulo es revolucionario.

8.- El creyente busca que le animen; el discípulo procura animar.

9.- El creyente espera que le asignen tarea; el discípulo es solícito en asumir responsabilidades.

10.- El creyente murmura y reclama; el discípulo obedece y se niega a si mismo.

11.- El creyente suele ser condicionado por las circunstancias; el discípulo aprovecha las circunstancias para ejercer su fe.

12.- El creyente reclama que le visiten; el discípulo visita.

13.- El creyente busca en la Palabra promesas para su vida; el discípulo busca vida para cumplir las promesas de la Palabra.

14.- El creyente es yo; el discípulo es ellos.

15.- El creyente se sienta para adorar; el discípulo Le anda adorando.

16.- El creyente pertenece a una institución; el discípulo es una institución él mismo.

17.- En el creyente la unión del Espíritu Santo es confirmación y meta; en el discípulo es medio para lograr la meta de ser testigo eficaz a toda criatura.

18.- El creyente vale para sumar; el discípulo para multiplicar.

19.- Los creyentes aumentan la comunidad; los discípulos aumentan las comunidades.

20.- Los discípulos de la iglesia primitiva trastornaron el mundo; los creyentes del siglo XX están trastornados por el mundo.

21.- Los creyentes esperan milagros; los discípulo obran milagros.

22.- El creyente es un ahorro; el discípulos una inversión.

23.- Los creyentes destacan llenando el templo; los discípulos se hacen para conquistar el mundo.

24.- Los creyentes suelen ser fuertes como soldados acuartelados; los discípulos son soldados invasores.

25.- El creyente cuida de las estacas de su tienda; el discípulo ensancha el sitio de su cabaña.

26.- El creyente hace hábito; el discípulo rompe los moldes.

 

27.- El creyente sueña con la iglesia ideal; el discípulo se entrega para lograr la iglesia real.

28.- La meta del creyente es ganar el cielo; la meta del discípulo es ganar almas para el cielo.

29.- El creyente maduro se hace discípulo; el discípulo maduro asume los ministerios del cuerpo.

30.- El creyente necesita de campañas para animarse; el discípulo vive en campaña porque está animado.

31.- El creyente espera un avivamiento; el discípulo es parte de él.

32.- El creyente agoniza sin morir; el discípulo muere y resucita para dar vida.

33.- El creyente aislado de su congregación se lamenta de no tener ambiente; el discípulo crea ambiente para formar una congregación.

34.- Al creyente se le promete una almohada; al discípulo una cruz.

35.- El creyente es socio; el discípulo es siervo.

36.- El creyente se enreda con la cizaña; el discípulo supera las escaramuzas del diablo y no se deja confundir.

37.- El creyente es espiga; el discípulo es grano lleno en la espiga.

38.- El creyente es “ojalá”; el discípulo es “Heme aquí.”

39.- El creyente, quizá predica el Evangelio; el discípulo hace discípulos.

40.- El creyente espera recompensa para dar; el discípulo es recompensado cuando da.

41.- El creyente es pastoreado como oveja; el discípulo apacienta los corderos.

42.- El creyente recibió la salvación por la cruz de Cristo; el discípulo toma su cruz cada día y sigue a Cristo.

43.- El creyente espera que oren por él; el discípulo ora por los demás.

44.- El creyente se congrega para encontrar al Señor; el discípulo trae la presencia del Espíritu Santo.

45.- Al creyente le es predicada la salvación por la Sangre de Cristo; el discípulo toma la Santa Cena y anuncia a las potestades de los aires la victoria de Cristo en él, para gloria de Dios.

46.- El creyente sigue intentando limpiarse para ser digno de Dios; El discípulo no se mira más y obra en la fe de que Cristo le ha limpiado.

47.- El creyente espera que le interpreten las escrituras; el discípulo conoce al Señor y habla de Él.

48.- El creyente no se trata con miembros de las diferentes denominaciones; el discípulo se hace como los demás para ganar a algunos de ellos para Dios.

49.- El creyente busca consejos de los demás para tomar una decisión; el discípulo ora a Dios, lee la Palabra y en fe toma una decisión.

50.- El creyente espera que el mundo se perfeccione; el discípulo sabe que este no es el Reino de Dios y espera su venida.

Enero 10, 2009 Publicado por Juan Carlos Camacho | Articulos | , , , , , | 7 comentarios

Jovenes Cristianos 20 Consejos breves


1. Hazte un hábito de orar todos los días.Ora especialmente que Dios te ayude a encontrar un buen marido o buena esposa (I Tes. 5:17).


2. No des demasiada importancia a ser popular con tus compañeros en la escuela que no son cristianos (1 Cor. 15:33). Francamente no tendrán mucha importancia en tu vida y no afectarán tu felicidad a largo plazo. Se cortés y amistoso con ellos y trate de animarles a pensar en asuntos espirituales contigo, pero no te preocupes si te rechazan o si te burlan de ti. Los que más afectarán tu vida son lo hermanos y compañeros espirituales.

3. Haz todo lo posible para pasar tiempo con otros cristianos que son jóvenes (Hechos 2:46). Invita a grupos de jóvenes cristianos a pasar tiempo en tu casa o en algún parque. Ahorra dinero para viajar donde hay reuniones de jóvenes cristianos.

4. Pide a hermanos y hermanas que son sabios en las escrituras a estudiar la Biblia contigo (Mateo 5:6; 2 Tim. 2:2).

5. ¡Lee!Toma un poco de tiempo todos los días a leer la Biblia. Aprende a leer buenos libros (1 Tim. 4:13).

6. Evita películas y revistas pornográficas. Son veneno espiritual. Aun muchas películas que el mundo no ve como pornográficas, tienen escenas diseñadas para estimular los deseos sexuales. ¿”Tomará el hombre fuego en su seno sin que sus vestidos ardan”? (Prov. 6:27)
Tu puedes tener una obsesión o una vida, pero no puedes tener las dos cosas. Elige tener una vida.

7. Evita el alcohol y las drogas narcóticas(Prov. 23:31-35). Repito, puedes tener una obsesión o una vida, pero no las dos cosas. Elige tener una vida .

8. No te apures en cuanto a tener novio/a.Los jóvenes que comienzan a obsesionarse por tener novio/a a una edad tierna, muchas veces se meten en problemas.

9. Al tener novio, ten cuidado con los toques y las caricias.El noviazgo no es el matrimonio y por tanto es pecado tocar y acariciar para estimular deseos sexuales durante esta etapa de vida (Mateo 5:27-30).

10. Ten paciencia.Las bendiciones del matrimonio son más profundas y duraderas cuando los jóvenes mantienen su pureza antes de casarse.

11. Aprende a usar los “frenos” (Santiago 4:7). Como el conductor de un auto tiene que usar frenos para no chocarse, así tienes que usar los frenos que Dios te ha dado por medio de la Biblia, tu conciencia y el buen consejo de otros. Aprende a usar bien tus frenos espirituales para evitar choques dolorosos. Aprende a decir “no” a las cosas no sanas. Entonces te irá bien con tu “auto” en esta vida y llegarás al cielo.

12. Escucha el consejo de tus padres.Te aman más que nadie y su experiencia les da sabiduría en cuanto a las cosas que te hacen daño. No seas obstinado o rebelde en cuanto al consejo de ellos (Proverbios 1:8).

13. Ocúpate en cosas sanas. En inglés hay un dicho que dice, “la mente vacía es taller del diablo”. Cuando no tienes nada que hacer es cuando más vas a ser tentado a meterte en problemas. No pases demasiado tiempo mirando la televisión. Dedícate a las cosas sanas: los estudios, los deportes que son sanos, la música sana, el arte que es sano, las computadoras, la electrónica (la radio de onda corta, etc.), y más que nada el compañerismo con otros jóvenes cristianos (Eccl. 11:9-12:7).

14. Recuerda, no eres el centro del universo. Aprende a someterte a otros. Aunque eres muy importante a los ojos de Dios, El te ha puesto en un mundo de miles de millones de gente. No eres más importante que ellos. Todo el mundo no tiene que ceder a ti, sino tienes que aprender a ceder y sujetarse a otros (Ef. 5:21).

15. Sirve a otros.Según Jesús, la felicidad viene no por ser servido, sino por servir a otros. Aprende a visitar a enfermos, ancianos, madres con muchos niños, etc. Limpia la casa para ellos, haz favores para ellos. Así aprenderás la verdadera alegría (Mateo 20:25-28).

16. Se un dador, no un recibidor (Hechos 20:35). Toda la raza humana puede ser dividida en dos grupos: las personas que les gusta dar a otros y las que quieren siempre recibir. Aprende el gozo y la alegría que viene al dar.

17. Crece en sabiduría. Edúcate. No solamente conviene aprender la Biblia sino es bueno aprender también acerca del mundo que Dios nos ha dado. Solamente ten cuidado y nunca te olvides que la educación no te hace superior al campesino más humilde (Lucas 2:52).

18. Recuerde que hay mucho que los hombres no saben.No te asustes por las declaraciones bombásticas de profesores ateos en la universidad o en la escuela secundaria. Como dicen los dominicanos, son mucha espuma y poco chocolate. Por más sabiduría que tengas, más vas a comprender que los hombres, aun los profesores fanfarrones, saben muy poco (Is. 55:8,9).

19. Aprende a trabajar. El trabajo, aunque no siempre agradable, trae satisfacción a largo plazo (2 Tes. 3:10-12).

20. Teme a Dios y guarda sus mandamientos(Ecl. 12:13).

Julio 7, 2008 Publicado por Juan Carlos Camacho | Devocional | , , , , , | 14 comentarios