Dificultades para adorar
Estoy completamente seguro de que hoy la gente está más que nunca abierta a la espiritualidad, pero no creo que tengamos más adoradores que antes. A muchas personas que conozco les agrada la música cristiana, me dicen que al escucharla se sienten relajados, o que sienten paz, y eso es bueno, pero que alguien se relaje usando la música que se escribe e interpreta para Dios no es por ello un adorador. En ocasiones, las personas más espirituales son las que más fácilmente yerran al blanco cuando de adorar verdaderamente se trata.
Al hablar de adoración, la mejor pregunta no es si vamos a adorar, pues siempre adoramos, o si seremos espirituales, pues seres espirituales ya somos, sino, a quién vamos a adorar con nuestro espíritu. La adoración es parte del ser humano, ya que fuimos creados para adorar, es imposible que no lo hagamos, y ya que tenemos espíritu, es imposible que no lo usemos. No es correcto decir «ahora» vamos a adorar, pues la adoración no es un momento, siempre estamos adorando. Podemos comenzar a cantar a Dios y le estaremos adorando en ese momento por medio del canto, pero la adoración es más que un momento y no siempre que se canta, aunque de canciones con letras cristianas se trate, se está verdaderamente adorando. Tampoco necesitamos aprender a adorar, o «fabricar» a adoradores, pues ya lo somos, lo que si podemos aprender es a dirigir a Dios nuestra adoración, a poner a Dios en el centro, a ser «verdaderos» adoradores.
Los hombres somos algo torpes en cuando a la adoración se refiere, por eso nos extraviamos fácilmente. Fuimos creados para adorar a Dios, pero nos confundimos y terminamos adorando la naturaleza (la flora y la fauna), las leyes físicas (la ciencia) o lo que es más común: quitamos a Dios del centro y nos adoramos a nosotros mismos. Por eso, para adorar verdaderamente necesitamos centrarnos en Dios.
Tenemos que estar muy atentos para no perder el centro de nuestra adoración —Dios—colocándonos nosotros. Adorar en verdad requiere saber en todo momento que no cantamos para nosotros mismos, para nuestro deleite o para sentirnos bien (descansados, relajados o emocionados), sino que lo hacemos para agradar a Dios, para su gloria y para su honra. Tomando esto en cuenta, pienso que gran parte de la música contemporánea que se escribe para adorar a Dios nos juega en contra, pues sus melodías y sus interpretaciones son tan elaboradas que terminamos centrándonos en el cantante o intentando entender qué quiere decir la letra y nos olvidamos de Dios.
Pero tampoco creo que sea este un problema exclusivo de nosotros, adoradores contemporáneos, pienso que cuando un israelita visitaba el tabernáculo, el templo de Salomón o el Herodes, enfrentaba el mismo dilema: centrarse en Dios o quedarse admirando dinteles, candelabros, metales preciosos o la elaborada artesanía.
Cuando alguien al cantar lo hace para sentirse bien ya no está adorando a Dios, sino sirviéndose a sí mismo. Siempre que adoramos al padre —recordando su grandeza, su dignidad, su majestad, sus atributos— terminamos alegrándonos, pero este no debe ser nuestro principal propósito u objetivo, sino el resultado o consecuencia. (Aunque no nos sintiéramos bien, deberíamos adorarle.) Esto me recuerda las fiestas de cumpleaños que me celebraban cuando yo era un niño. Mis padres se reunían con sus amigos para festejarme, me tomaban fotografías, se escuchaban canciones infantiles, me partían un bizcocho y brindaban refrescos. Pero al caer el sol, me enviaban a la cama, guardaban los globos y los refrescos y sacaban la cerveza, y el LP de Braulio, para festejarse ellos. Decían: los niños a dormir, ahora va la celebración de los adultos.
Adorar a en espíritu es muy fácil y está al alcance de todos, pero a dorar a Dios en espíritu y en verdad, requiere un esfuerzo conciente para dominar nuestros deseos naturales de ser el centro, dejar de deleitarnos a nosotros mismos para centrarnos en Él. Tenemos que recordarnos a nosotros mismos que Dios es creador y todo lo que existe por sus manos fue hecho; que Dios es el padre, y como hijos nos debemos a Él, pero sobre todo, y si lo anterior no fuera suficiente, recordemos que Dios, es Dios. Si a Dios estamos adorando, en verdad debemos de hacerlo.
Conoce a Marcela Gándara. Es una joven con un corazón sencillo y apasionado.

Marcela Gándara es una joven con un corazón sencillo y apasionado por la presencia de Dios, con una voz privilegiada y dulce que nos envuelve y transmite mucha paz. Después de haberla dado a conocer en algunas producciones de Vástago cantando a dueto con Jesús Adrián Romero y Abel Zavala, ahora queremos presentarles su primer disco como solista titulado: “Mas que un Anhelo “
Este proyecto se lanza de forma oficial el 21 de Octubre del 2006, en el World Trade Center de la Ciudad de México. Fue producido por Kiko Cibrián (El Aire de tu Casa), participando Mike Rodriguez, Daniel Fraire, Jesús Adrián Romero y Roberto Serrano en los arreglos. Las composiciones son de Jesús Adrián Romero en su mayoría además de canciones de Daniel Fraire, Mike Rodriguez y la misma Marcela Gándara interpretadas por la banda de JAR y Kiko Cibrián.
En este disco encontrarás 11 canciones que refrescarán tu vida y tu caminar con Dios, además de ser un banquete musical.
Biografía:
Marcela Gándara nació un 24 de agosto en Cd. Juárez, Chihuahua.
Desde joven Dios la ha apartado para su servicio, pues a pesar de que a los trece años Marcela se alejó de los caminos del Señor, fue a los dieciocho que Dios la atrajo nuevamente a Él, dándole la oportunidad de ingresar a un seminario bíblico intensivo.
Allí tuvo un reencuentro con Dios definitivo, produciendo una entrega total y consagrando su talento para la alabanza a Él.
Marcela ha participado en varios proyectos musicales, entre los que destaca su dueto con Jesús Adrián Romero en la canción “Tú estás Aquí” del disco “Te Daré lo Mejor”, y con Abel Zavala en la canción “Sólo a ti”, de la producción “Guárdame en tu Presencia”; tambien la canción “Más allá de Todo” de su autoría, incluída en “Un Brote de Adoración 2”, además de las grabaciones que se han realizado en su congregación Centro Cristiano Vino Nuevo de Cd. Juárez, Chihuahua, donde participa en el grupo de alabanza.
Actualmente se encuentra estudiando Licenciatura en Mercadotecnia y Negocios Internacionales en la Universidad de Texas en El Paso, carreras que en un futuro podría ejercer para beneficio del Reino.
Marcela comenta: “El propósito de la música que interpreto es dejar que el Espíritu Santo pueda usar cada una de las canciones y trabajar en los corazones de la gente según su necesidad. Mi deseo es poder transmitir hambre por Dios, por Su palabra y Su presencia.”
Jesús Adrián Romero: Un tiempo devocional

El deseo de desarrollar una vida de intimidad con Dios, y tener la disciplina diaria de estar en su presencia, es algo en el corazón de todo verdadero creyente.
Recuerdo que cuando conocí al Señor en mis años de adolescencia, uno de los deseos más grandes en mi, era el tener un tiempo devocional por las mañana.
Cada noche me acostaba con la determinación de que el día siguiente me levantaría muy temprano a buscar el rostro de Dios y leer su palabra. Recuerdo muy claramente mi sinceridad y mi pasión.
Así como un entrenador anima a su boxeador antes de subir al cuadrilátero, yo me animaba declarando que el día siguiente me levantaría a orar y que desde ese día en adelante sería un hombre de oración y que alcanzaría esa vida de disciplina que anhelaba.
Me dormía y no se que es lo que sucedía a mi pasión en esas ocho horas de sueño, porque al sonar el reloj despertador siempre podía encontrar todo tipo de excusas para no levantarme. Durante el día volvía la determinación y buscaba otras maneras para alcanzar una vida de oración.
Hice algo que en su momento, me pareció una gran idea. Grabe un audio caset en el que me hablaba a mi mismo de una manera fuerte. Al sonar la alarma prendía la casetera y escuchaba mi propia voz diciéndome: “Jesús Adrián levántate, es tiempo de buscar el rostro de Dios.
Si quieres que Dios te use debes ser un hombre de oración. Aquel que no dedica por lo menos una hora a la oración cada mañana nunca podrá lograr los sueños que Dios ha puesto en su corazón. Etc. etc.”. Tampoco esto resultó. Después de escuchar mi propia voz por unos minutos, terminaba apagando la casetera y me volvía a dormir.
Podría escribir mucho mas acerca de mis intentos y fracasos al tratar de desarrollar una vida de oración, pero solo déjame decirte que de alguna manera encuentras el camino si persistes, y ese tiempo devocional se vuelve una realidad.
En el disco “El aire de tu casa” hay una canción que se ha vuelto la favorita de muchos y es la canción “Espérame”. Parte de la letra dice:
Espérame
Espérame por la mañana
Antes de que salga el sol
Antes que comience el día
Quiero darte mi canción
Espérame cuando las aves
Aun no empiezan a cantar
Cuando todo esta en silencio
Yo contigo quiero hablar
Coro
Espérame
luz de mi corazón
Espérame
Estrella de la mañana
Te quiero ver
Espérame
dueño de mi amor
Espérame
Serás mi primera cita allí estaré
El coro dice: “Estrella de la mañana te quiero ver”. ¿Sabias tu que hay una estrella que solo se puede ver en la madrugada? Esa estrella no la puedes ver en la noche, ni en el día, solo en la madrugada.
La Biblia dice que Jesús es la estrella de la mañana, y aunque estoy consciente de que al Señor lo puedes ver en otras horas del día, no puedo evitar pensar en la importancia de ver a Jesús en las mañanas.
La palabra dice: “Yo amo a los que me aman y me hallan los que temprano me buscan”
¿Que diferencia hay en buscar al Señor en las mañanas a diferencia que cualquier otra hora del día?
El buscar a Dios en las mañanas implica dar al Señor las primicias de nuestro tiempo. El que decide buscar al Señor por la mañana le esta diciendo: Tu eres más importante que todas las cosas que haré en este día. Tu eres mi prioridad, tu eres mi primera cita.
El buscar a Dios en las mañanas implica cierto nivel de esfuerzo y sacrificio. Para mi, como para la mayoría de las personas, el levantarse temprano requiere un esfuerzo adicional, especialmente en el invierno cuando nuestro cuerpo se niega a levantarse y enfrentar el frió, y cuando la cama nos invita a permanecer dormidos. El que se levanta temprano le esta diciendo al Señor: “Estoy dispuesto a incomodarme por ti” “Tu eres más importante que mi confort”
El buscar a Dios por las mañanas te ayuda a darle una perspectiva más espiritual al día. Alguien dijo que la oración debería ser la llave con la que abrimos el día y el candado con el que cerramos la noche. El abrir el día con oración te permite recibir dirección para lo que harás en las próximas 16 horas, te enfoca a las cosas que realmente merecen nuestra atención. Ofreces tu día a Dios como una forma de adoración.
El buscar a Dios en las mañanas te ayuda a valorar mejor el tiempo.
El salmo 90 dice: “Ayúdanos de tal manera a contar nuestros días que traigamos al corazón sabiduría”
La mayoría de nosotros siempre andamos de prisa. El día se convierte en una carrera contra el reloj, pero cuando te levantas temprano, empiezas a ver el día, como “El día que ha hecho el Señor”, esto te cambia el concepto de un día mas, a un tiempo que Dios me ha regalado, para disfrutarlo y para dedicarlo a El. Después de empezar el día en la presencia del Señor, no andarás de prisa.
Jesús no andaba nunca de prisa. A través de su ministerio terrenal, aunque era una persona enfocada, siempre encontraba el tiempo, para jugar con los niños, platicar con una mujer pecadora, hablar con aquellos que tenían necesidad, dar alguna enseñanza: “Mirad las aves del cielo…” “El sembrador salio a sembrar”. Parece ser que Jesús disfrutaba la vida y no andaba de prisa. Claro que Jesús empezaba las mañanas conversando con su padre en oración.
Todos nosotros debemos hacer lo mismo.
Jesús Adrian Romero.
Biografía de Alex Campos
Nací en Colombia el 10 septiembre de 1976 en la ciudad de Bogotá. Ando por los veintinueve y vengo caminado con G-SUS desde muy chiqui. De mis tres hermanos, Luis, Wilson y Jhon, soy el mayor.



Crecí desafortunadamente en un hogar disfuncional lo cual trajo desilusiones y maltratos. Esta situación generó muchas dificultades, especialmente, económicas que nos obligaron a tomar decisiones y responsabilidades para ayudar a sostener la casa.
Desde muy temprano fui a la Iglesia, pero recuerdo que verdaderamente conocí a DIOS a los 12 años y esto hizo girar mi vida 180 grados. Cumpliendo los 14 años, hice parte por primera vez de un grupo de alabanza tocando la flauta dulce. Cerca de los 17 años, DIOS comenzó a inquietarme por las cosas que vivían los jóvenes de mi edad y de esta forma brotó en mi corazón el ministerio que hoy conocemos como Misión Vida.
Al cumplir 20 años, la visión del ministerio había progresado y la unificación de la agrupación se consolidaba rápidamente, tanto así que en noviembre de 1999 grabamos Tiempo de la Cruz, nuestra primera producción que se realizó en vivo.
Este primer trabajo generó muchos comentarios porque presentó a los jóvenes una forma novedosa y actual de expresar sus sentimientos a DIOS. Durante este tiempo trabaje arduamente sembrando en mi tierra, realizamos una gira por toda Colombia, llevando lo que DIOS puso en mi corazón.
El 2001 fue un año agitado, de una parte, DIOS abrió la primera puerta para extender su propósito y pude realizar mi primera salida del país, visité la ciudad de Quito en el Ecuador, de otra; decidí constituir MV Records, una empresa joven e independiente cuyo objetivo esta encaminado a distribuir y promocionar mi música, al tiempo que apoyar a otros jóvenes talentos nacionales.
Después de una pesada gira por Colombia, en enero de 2002, afronté un momento espinoso en mi vida. Me pronosticaron quistes en las cuerdas bucales y éstos debían ser extirpados. El efecto del tratamiento podría haber causado la perdida del 50 % de mi voz. Tal circunstancia me llevó a un tiempo bastante difícil, lleno de preguntas sin respuestas; sin embargo mi enfermedad permitió que conociera el milagro de la sanidad. DIOS restituyó completamente mi voz y hoy doy toda la GLORIA a Él.
Para el mes de junio del 2002, Marcos Witt y su ministerio Canzión se interesan por el trabajo realizado hasta el momento y nos ofrecen su respaldo y apoyo para continuar con nuestra visión. En noviembre del mismo año, lanzamos nuestra segunda producción que se tituló Al Taller del Maestro, resultado del tiempo de prueba donde DIOS trabajó mi carácter y mi vida, como el maestro forja con martillo y fuego su obra.
El 22 de marzo de 2004, fue un día muy especial, me case con la mujer que DIOS había guardado y separado para mi… Natalia. Hoy vivimos en Colombia retando y animando a esta generación a vivir apasionados por Jesús. Viajamos por Latinoamérica y el mundo tocando la música que DIOS puso en nuestro corazón.
Jesús Adrián Romero: Ayer te vi.. Fue más claro que la Luna
Cada disco que hacemos es distinto, desde escribir las canciones y hacer los arreglos, hasta el proceso de grabar. Cada disco presenta desafíos y emociones diferentes. A veces las canciones fluyen como un río y en ocasiones como un cuenta gotas. Este disco es a la vez parecido y distinto a otros que hemos hecho en el pasado. Lo que hace de “Ayer te vi, fue más claro que la luna” un disco diferente, es su tema central.
Cada disco representa una etapa espiritual, otro nivel en el crecimiento que debemos alcanzar como creyentes.
Las canciones de este disco intentan llevarnos a vivir un cristianismo real y práctico. Temas como “No hay paredes”, “Mi día”, “Ayer te vi” “Mas que un concepto”, “Mi entorno”, “Cuenta conmigo” y “Se desbaratan mis sueños”; nos invitan a sacar al cristianismo de las cuatro paredes en la que lo hemos metido. Nos hacen reflexionar sobre una vida cristiana menos “mística” y más real.
El cristiano moderno a diferencia del cristiano de la iglesia primitiva, maneja a Dios como un concepto, más que como una persona. Dios se ha convertido en una serie de principios, un sistema de convicciones, una verdad, una manera de creer y de crecer; pero, este no era el caso de la iglesia primitiva, para ellos Dios era tan real como la persona que caminaba junto a ellos en el mercado.
“Ayer te vi, fue mas claro que la luna” intenta llevarnos a entender que Dios es así, más claro y más real que cualquier cosa que tú puedas ver y palpar. Canciones como “Mi día” reflejan la manera que el día de un cristiano promedio debería ser; un día sobrenatural pero “muy natural”, caminando en compañía de nuestro Señor, oyendo su voz y haciendo su voluntad.
Este disco no solamente son canciones y arreglos, es una voz en el desierto, preparando el camino para una vida diferente, una vida plena en Dios y en su compañía, Es una voz que clama por sacar a Dios del templo y la religión y llevarlo a las plazas del pueblo.
Jesús Adrián Romero
Muy Pronto el nuevo CD de Alex Campos
Ya Casi va a estar listo el nuevo CD De Alex Campos : ”Cuidare De Ti”
visita su MySpace haciendo Click Aqui y ve un pedazo de la canción Como El Color De La Sangre

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