Jovenes Rios de Bendicion

Sumergidos en el Rio de Dios

Conoce a Marcela Gándara. Es una joven con un corazón sencillo y apasionado.


Marcela Gándara es una joven con un corazón sencillo y apasionado por la presencia de Dios, con una voz privilegiada y dulce que nos envuelve y transmite mucha paz. Después de haberla dado a conocer en algunas producciones de Vástago cantando a dueto con Jesús Adrián Romero y Abel Zavala, ahora queremos presentarles su primer disco como solista titulado: “Mas que un Anhelo “

Este proyecto se lanza de forma oficial el 21 de Octubre del 2006, en el World Trade Center de la Ciudad de México. Fue producido por Kiko Cibrián (El Aire de tu Casa), participando Mike Rodriguez, Daniel Fraire, Jesús Adrián Romero y Roberto Serrano en los arreglos. Las composiciones son de Jesús Adrián Romero en su mayoría además de canciones de Daniel Fraire, Mike Rodriguez y la misma Marcela Gándara interpretadas por la banda de JAR y Kiko Cibrián.

En este disco encontrarás 11 canciones que refrescarán tu vida y tu caminar con Dios, además de ser un banquete musical.

Biografía:

Marcela Gándara nació un 24 de agosto en Cd. Juárez, Chihuahua.

Desde joven Dios la ha apartado para su servicio, pues a pesar de que a los trece años Marcela se alejó de los caminos del Señor, fue a los dieciocho que Dios la atrajo nuevamente a Él, dándole la oportunidad de ingresar a un seminario bíblico intensivo.

Allí tuvo un reencuentro con Dios definitivo, produciendo una entrega total y consagrando su talento para la alabanza a Él.

Marcela ha participado en varios proyectos musicales, entre los que destaca su dueto con Jesús Adrián Romero en la canción “Tú estás Aquí” del disco “Te Daré lo Mejor”, y con Abel Zavala en la canción “Sólo a ti”, de la producción “Guárdame en tu Presencia”; tambien la canción “Más allá de Todo” de su autoría, incluída en “Un Brote de Adoración 2”, además de las grabaciones que se han realizado en su congregación Centro Cristiano Vino Nuevo de Cd. Juárez, Chihuahua, donde participa en el grupo de alabanza.

Actualmente se encuentra estudiando Licenciatura en Mercadotecnia y Negocios Internacionales en la Universidad de Texas en El Paso, carreras que en un futuro podría ejercer para beneficio del Reino.

Marcela comenta: “El propósito de la música que interpreto es dejar que el Espíritu Santo pueda usar cada una de las canciones y trabajar en los corazones de la gente según su necesidad. Mi deseo es poder transmitir hambre por Dios, por Su palabra y Su presencia.”

Junio 17, 2008 Publicado por Juan Carlos Camacho | Musica | | Aún no hay comentarios

De las hormigas, ¿Quien es el mandón?


Siendo adolescente, ya era una flamante tía y en dicha función que ya ostentaba, solía llevar de la mano a mi sobrinito de cinco añitos para realizar alguna compra.

El ponía sus ojos en cada animalito o plantita que veía en el camino y eso podía yo entenderlo fácilmente y sonreía cuando sentía que su caminar se volvía más lentito, pero lo que no pude precisar es el nivel de seriedad que tenía su observación, hasta que cuando regresábamos me fije en que se quedo ensimismado y advertí que su ceñito y sus ojos se entornaban como un adulto filosofo pensador. Muy atenta a el, deje lo que estaba haciendo y acercándome le pregunte: Angelito, sucede algo?
Salio de su concentración apenas pero conservo su seriedad reflexiva con su gesto y con toda la asertividad infantil, me pregunto: tía, de las hormigas, quien es el mandón?

Entonces me rei y aun ahora no dejo de maravillarme ni de sonreir cada vez que me acuerdo del momento aquel. Angelito recibió su explicación además de una gran lección.

Y es que el orden impreso de Dios en su creación es más que impresionante, es eficaz y visible en los aparentemente pequeños detalles. Mi sobrinito, en vez de estar jugando como todo niño había observado con cuidado en varias ocasiones el orden con que iban las hormigas y habiendo tenido el entorno familiar ordenado donde sus mayores tenían un rol correspondiente, el había interiorizado el orden y disciplina funcional de una comunidad.

Lo que reconoció al observar a unas pequeñas hormiguitas que caminaban y trabajaban organizadamente fue el que había un orden establecido en ellas y por tanto un líder (para el un mandón) que ejercía autoridad.

Así, todo discípulo de Jesús que va creciendo, al observar las Escrituras y su entorno se da cuenta que Dios al ser un Dios de Orden, dispuso en su Creación el espacio, el tiempo donde nos desempeñamos y siendo parte de una macroorganizacion lo somos también de microorganizaciones, en la familia disfrutamos nuestra posición con los nuestros, en los centros de estudios asumimos nuestro rol, en los centros de trabajo desempeñamos nuestra función, en la iglesia , bendita familia de Dios somos un cuerpo y cada uno miembro de el, donde con los dones , talentos y ministerios que son servicios a Dios, formamos parte útil y aportante al propósito general de Dios en este tiempo: La Extensión del Reino de Dios.

Sea donde estemos, a la hora en que nos toque estar, haciendo lo que debemos hacer, hay un orden al cual debemos contribuir, un rol que con gratitud y gozo debemos de cumplir. Cada Segundo de cada minuto de cada hora de cada día de cada año, de toda la vida aquí y hasta que el Señor venga por nosotros, debemos andar como Jesús anduvo , sujetándose al Padre y obedeciendo activamente su Voluntad y dando muchos frutos con alegria !
Gloria a Dios !

“Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros. De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría”. (1ra. Corintios 12:4-8)

“Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo”. (1ra. Corintios12:12)

“Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular. Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas”.
(1ra. Corintios 12:27-28)

“Os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos”. (Efesios 4:1-6)

Junio 17, 2008 Publicado por Juan Carlos Camacho | Devocional | | Aún no hay comentarios

Leer la Biblia no es tarea, es placer


Cuéntase que recorriendo los caminos del país de Gales iba un ateo, el señor Hone; iba a pie y al caer la tarde sintióse cansado y sediento. Se detuvo a la puerta de una choza donde una niña estaba sentada leyendo un libro.

Le pidió el viajero agua; la niña le contestó que si gustaba pasar su madre le daría también un vaso de leche. Entró el señor Hone en aquel humilde hogar donde descansó un rato y satisfizo su sed. Al salir vio que la niña había reasumido la lectura, y le preguntó:
— ¿Estás preparando tu tarea pequeña?
— No señor — contestó la niña—, estoy leyendo la Biblia.—
— Bueno ¿te impusieron de tarea que leyeras unos capítulos?
— Señor, para mí no es tarea leer la Biblia, es un placer.
Esta breve plática tuvo tal efecto en el ánimo del señor Hone, que se propuso leer él también la Biblia, convirtiéndose en uno de los más ardientes defensores de las sublimes verdades que ella enseña.

Romanos 12:20 “Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza.”

Junio 17, 2008 Publicado por Juan Carlos Camacho | Devocional | | Aún no hay comentarios

¿Por Qué no Podemos Bendecir a Otros?


En este interesante artículo podremos distinguir, cuatro razones por las que no podemos bendecir a los que nos rodean.

Escrito por: Israel Romero (Integridad.COM)


Hay u

n concepto que cada uno de nosotros debemos entender. Todos tenemos algo que puede ser de bendición para los demás. Pero, ¿por qué no lo compartimos?
En 2 Reyes 7:3-9 se encuentra la historia de unos leprosos que estaban, como dice la frase “entre la espada y la pared”, durante el sitio a Samaria que el reino de Siria hizo contra ese pueblo. En esta parte de la Biblia se pueden distinguir cuatro razones por las que no podemos bendecir a los que nos rodean.

La primera razón es que no podemos bendecir a los demás si no vemos en nosotros la magnitud de nuestros problemas y vamos en busca de la solución a Dios. En los versículos 3 y 4 se muestra que los leprosos vieron que tenían un serio problema, ya que se encontraban en la puerta de la ciudad, donde no había comida. Ellos morirían ahí y si entraban a la ciudad, por el hambre que había por consecuencia del sitio, morirían igual.

Entonces ellos se levantaron y fueron hacia la solución y lo consiguieron por la ayuda de Dios (v. 5-7). Así también cada uno de nosotros debe confiar su problema a Dios creyendo que Él lo va a solucionar. Así que, cuando tengamos presente este principio, podremos bendecir a los demás con nuestra propia vida.

La segunda razón es que no podemos bendecir a los demás por conductas egoístas cuando recibimos una bendición. Los leprosos fueron al campamento de los sirios a pedir piedad pero en vez de eso encontraron un campamento abandonado lleno de provisiones y dice el versículo 8 que tomaron la comida, el oro y los vestidos de ese campamento y lo escondieron.

No bendecimos porque a veces, en un acto de egoísmo, guardamos las bendiciones que Dios nos da, cuando, por ejemplo, no compartimos el evangelio a los demás, que es la bendición más grande que podemos recibir.

La tercera razón es que no podemos bendecir a otros si no tomamos conciencia de que tenemos mucho para los demás. Muchos pensamos que no tenemos nada que compartir con otros, pero estos leprosos reconocieron que no estaban haciendo bien en guardar la bendición para ellos (v. 9) y por eso decidieron ir a dar la buena noticia al pueblo de Samaria, informándoles que había un campamento lleno de provisiones que les hacia mucha falta. Debemos tener conciencia de que tenemos mucha bendición para dar a los que están en nuestro alrededor.

Y la cuarta razón es que no podemos bendecir a los demás si no entendemos que hoy es la oportunidad de bendecir a los demás. El versículo 9 muestra que los leprosos reconocieron que “hoy es el día de buena nueva” y decidieron ir en ese instante y no esperar siquiera el amanecer. Como dice en 2 Corintios 6:2: “He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación”.
Recordemos que todos tenemos algo para los demás que puede ser de bendición para ellos. No caigamos en el egoísmo cuando vemos que otros nos necesitan; recuerda que el que da también recibe.

Junio 17, 2008 Publicado por Juan Carlos Camacho | Articulos | | Aún no hay comentarios