Lo que paso dejalo atrás
Puede ser que hayas sufrido mucho, tal vez has sobrevivido a grandes adversidades o has vivido muchas cosas negativas. Es posible, que tenga heridas emocionales muy profundas, pero no aceptes que tu pasado determine tu futuro. No puedes hacer nada respecto a lo que te haya pasado, pero si puedes decidir como enfrentaras lo que te queda por delante.
No debes aferrarte a aquellos sentimientos de amargura y resentimiento y así permitir que envenenen tu futuro. No dejes que esas heridas y ese dolor, te hagan mella para poder perdonar a las personas que te traumatizaron, te traicionaron, te trataron mal. Puede ser, que necesites pedir perdón a Dios.
Quizás has culpado a Dios por llevarse a tus seres queridos, o puede ser que estés enojado con El porque no contesto tus oraciones, o alguna de tus peticiones no fue contestada como habías esperado. Sin embargo, nunca podrás ser verdaderamente feliz, mientras guardes amargura en tu corazón. Siempre te estarás meciendo en la autocompasion, siempre estarás pensando que te toco lo peor, que la vida no ha sido justa contigo.
Necesitas restaurar tu relación con Dios. Luego, perdonate a ti mismo por todos los errores que has cometido.
Tienes que dejar a un lado, esas actitudes negativas y el enojo que te acompaña. Cambia de canal, y comienza a meditar en la bondad de Dios. No permitas que las experiencias difíciles que has vivido, te hagan dudar de SU fidelidad y te hagan perder la esperanza. Dios es fiel.
Todos sabemos como utilizar el control remoto para cambiar los canales de la televisión. Verdad. Si vemos algo que no nos gusta, no hay problema, cambiamos el canal.
Nosotros también debemos aprender, hacer lo mismo en nuestra mente. Por desgracia, cuando algunas personas ven esas experiencias negativas en la pantalla de su mente, en lugar de cambiar rápidamente el canal, arrima una silla y se traen las palomitas, como si estuvieran a punto de ver una buena película.
Me estas entendiendo Están muy dispuestos a revivir todas las heridas y el dolor del pasado. Y después se preguntaran el por que están deprimidos, trastornados o desanimados. Es necesario ver las heridas del pasado, abrirlas, sanar las y mirar hacia el futuro.
Debes aprender a cambiar de canal. No permitas que tu mente o tus emociones te arrastren al desaliento. Mejor medita en las cosas buenas que Dios ha hecho en tu vida.
Posiblemente, conozcas a algunas personas que viven en la autocompasion . Puede que sea conocida como la persona que paso por alguna gran lucha, alguna terrible experiencia, o como la persona que vivió algo realmente espantoso.
Es cierto, que cuando alguien vive una experiencia traumática, esa persona deberá ser tratada con compasión y cuidado, hasta que haya logrado recuperar su salud emocional y sus fuerzas, y se haya restablecido de nuevo. Pero la verdad es que algunas personas, no se quieren recuperar del todo, porque les gusta demasiado el hecho de llamar la atención.
Si has experimentado algo doloroso, no permitas, que esa experiencia sea el enfoque de tu vida; deja de hablar de ellas; deja de repetirlo.
A menos que dejes atrás lo viejo, Dios NO podrá traerte a tu vida lo nuevo.
Dios no pone vino nuevo en odres viejos.
Conoce a Marcela Gándara. Es una joven con un corazón sencillo y apasionado.

Marcela Gándara es una joven con un corazón sencillo y apasionado por la presencia de Dios, con una voz privilegiada y dulce que nos envuelve y transmite mucha paz. Después de haberla dado a conocer en algunas producciones de Vástago cantando a dueto con Jesús Adrián Romero y Abel Zavala, ahora queremos presentarles su primer disco como solista titulado: “Mas que un Anhelo “
Este proyecto se lanza de forma oficial el 21 de Octubre del 2006, en el World Trade Center de la Ciudad de México. Fue producido por Kiko Cibrián (El Aire de tu Casa), participando Mike Rodriguez, Daniel Fraire, Jesús Adrián Romero y Roberto Serrano en los arreglos. Las composiciones son de Jesús Adrián Romero en su mayoría además de canciones de Daniel Fraire, Mike Rodriguez y la misma Marcela Gándara interpretadas por la banda de JAR y Kiko Cibrián.
En este disco encontrarás 11 canciones que refrescarán tu vida y tu caminar con Dios, además de ser un banquete musical.
Biografía:
Marcela Gándara nació un 24 de agosto en Cd. Juárez, Chihuahua.
Desde joven Dios la ha apartado para su servicio, pues a pesar de que a los trece años Marcela se alejó de los caminos del Señor, fue a los dieciocho que Dios la atrajo nuevamente a Él, dándole la oportunidad de ingresar a un seminario bíblico intensivo.
Allí tuvo un reencuentro con Dios definitivo, produciendo una entrega total y consagrando su talento para la alabanza a Él.
Marcela ha participado en varios proyectos musicales, entre los que destaca su dueto con Jesús Adrián Romero en la canción “Tú estás Aquí” del disco “Te Daré lo Mejor”, y con Abel Zavala en la canción “Sólo a ti”, de la producción “Guárdame en tu Presencia”; tambien la canción “Más allá de Todo” de su autoría, incluída en “Un Brote de Adoración 2”, además de las grabaciones que se han realizado en su congregación Centro Cristiano Vino Nuevo de Cd. Juárez, Chihuahua, donde participa en el grupo de alabanza.
Actualmente se encuentra estudiando Licenciatura en Mercadotecnia y Negocios Internacionales en la Universidad de Texas en El Paso, carreras que en un futuro podría ejercer para beneficio del Reino.
Marcela comenta: “El propósito de la música que interpreto es dejar que el Espíritu Santo pueda usar cada una de las canciones y trabajar en los corazones de la gente según su necesidad. Mi deseo es poder transmitir hambre por Dios, por Su palabra y Su presencia.”
De las hormigas, ¿Quien es el mandón?

Siendo adolescente, ya era una flamante tía y en dicha función que ya ostentaba, solía llevar de la mano a mi sobrinito de cinco añitos para realizar alguna compra.
El ponía sus ojos en cada animalito o plantita que veía en el camino y eso podía yo entenderlo fácilmente y sonreía cuando sentía que su caminar se volvía más lentito, pero lo que no pude precisar es el nivel de seriedad que tenía su observación, hasta que cuando regresábamos me fije en que se quedo ensimismado y advertí que su ceñito y sus ojos se entornaban como un adulto filosofo pensador. Muy atenta a el, deje lo que estaba haciendo y acercándome le pregunte: Angelito, sucede algo?
Salio de su concentración apenas pero conservo su seriedad reflexiva con su gesto y con toda la asertividad infantil, me pregunto: tía, de las hormigas, quien es el mandón?
Entonces me rei y aun ahora no dejo de maravillarme ni de sonreir cada vez que me acuerdo del momento aquel. Angelito recibió su explicación además de una gran lección.
Y es que el orden impreso de Dios en su creación es más que impresionante, es eficaz y visible en los aparentemente pequeños detalles. Mi sobrinito, en vez de estar jugando como todo niño había observado con cuidado en varias ocasiones el orden con que iban las hormigas y habiendo tenido el entorno familiar ordenado donde sus mayores tenían un rol correspondiente, el había interiorizado el orden y disciplina funcional de una comunidad.
Lo que reconoció al observar a unas pequeñas hormiguitas que caminaban y trabajaban organizadamente fue el que había un orden establecido en ellas y por tanto un líder (para el un mandón) que ejercía autoridad.
Así, todo discípulo de Jesús que va creciendo, al observar las Escrituras y su entorno se da cuenta que Dios al ser un Dios de Orden, dispuso en su Creación el espacio, el tiempo donde nos desempeñamos y siendo parte de una macroorganizacion lo somos también de microorganizaciones, en la familia disfrutamos nuestra posición con los nuestros, en los centros de estudios asumimos nuestro rol, en los centros de trabajo desempeñamos nuestra función, en la iglesia , bendita familia de Dios somos un cuerpo y cada uno miembro de el, donde con los dones , talentos y ministerios que son servicios a Dios, formamos parte útil y aportante al propósito general de Dios en este tiempo: La Extensión del Reino de Dios.
Sea donde estemos, a la hora en que nos toque estar, haciendo lo que debemos hacer, hay un orden al cual debemos contribuir, un rol que con gratitud y gozo debemos de cumplir. Cada Segundo de cada minuto de cada hora de cada día de cada año, de toda la vida aquí y hasta que el Señor venga por nosotros, debemos andar como Jesús anduvo , sujetándose al Padre y obedeciendo activamente su Voluntad y dando muchos frutos con alegria !
Gloria a Dios !
“Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros. De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría”. (1ra. Corintios 12:4-8)
“Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo”. (1ra. Corintios12:12)
“Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular. Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas”. (1ra. Corintios 12:27-28)
“Os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos”. (Efesios 4:1-6)
Leer la Biblia no es tarea, es placer

Cuéntase que recorriendo los caminos del país de Gales iba un ateo, el señor Hone; iba a pie y al caer la tarde sintióse cansado y sediento. Se detuvo a la puerta de una choza donde una niña estaba sentada leyendo un libro.
Le pidió el viajero agua; la niña le contestó que si gustaba pasar su madre le daría también un vaso de leche. Entró el señor Hone en aquel humilde hogar donde descansó un rato y satisfizo su sed. Al salir vio que la niña había reasumido la lectura, y le preguntó:
— ¿Estás preparando tu tarea pequeña?
— No señor — contestó la niña—, estoy leyendo la Biblia.—
— Bueno ¿te impusieron de tarea que leyeras unos capítulos?
— Señor, para mí no es tarea leer la Biblia, es un placer.
Esta breve plática tuvo tal efecto en el ánimo del señor Hone, que se propuso leer él también la Biblia, convirtiéndose en uno de los más ardientes defensores de las sublimes verdades que ella enseña.
Romanos 12:20 “Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza.”
¿Por Qué no Podemos Bendecir a Otros?
En este interesante artículo podremos distinguir, cuatro razones por las que no podemos bendecir a los que nos rodean.
Escrito por: Israel Romero (Integridad.COM)

Hay u
n concepto que cada uno de nosotros debemos entender. Todos tenemos algo que puede ser de bendición para los demás. Pero, ¿por qué no lo compartimos?
En 2 Reyes 7:3-9 se encuentra la historia de unos leprosos que estaban, como dice la frase “entre la espada y la pared”, durante el sitio a Samaria que el reino de Siria hizo contra ese pueblo. En esta parte de la Biblia se pueden distinguir cuatro razones por las que no podemos bendecir a los que nos rodean.
La primera razón es que no podemos bendecir a los demás si no vemos en nosotros la magnitud de nuestros problemas y vamos en busca de la solución a Dios. En los versículos 3 y 4 se muestra que los leprosos vieron que tenían un serio problema, ya que se encontraban en la puerta de la ciudad, donde no había comida. Ellos morirían ahí y si entraban a la ciudad, por el hambre que había por consecuencia del sitio, morirían igual.
Entonces ellos se levantaron y fueron hacia la solución y lo consiguieron por la ayuda de Dios (v. 5-7). Así también cada uno de nosotros debe confiar su problema a Dios creyendo que Él lo va a solucionar. Así que, cuando tengamos presente este principio, podremos bendecir a los demás con nuestra propia vida.
La segunda razón es que no podemos bendecir a los demás por conductas egoístas cuando recibimos una bendición. Los leprosos fueron al campamento de los sirios a pedir piedad pero en vez de eso encontraron un campamento abandonado lleno de provisiones y dice el versículo 8 que tomaron la comida, el oro y los vestidos de ese campamento y lo escondieron.
No bendecimos porque a veces, en un acto de egoísmo, guardamos las bendiciones que Dios nos da, cuando, por ejemplo, no compartimos el evangelio a los demás, que es la bendición más grande que podemos recibir.
La tercera razón es que no podemos bendecir a otros si no tomamos conciencia de que tenemos mucho para los demás. Muchos pensamos que no tenemos nada que compartir con otros, pero estos leprosos reconocieron que no estaban haciendo bien en guardar la bendición para ellos (v. 9) y por eso decidieron ir a dar la buena noticia al pueblo de Samaria, informándoles que había un campamento lleno de provisiones que les hacia mucha falta. Debemos tener conciencia de que tenemos mucha bendición para dar a los que están en nuestro alrededor.
Y la cuarta razón es que no podemos bendecir a los demás si no entendemos que hoy es la oportunidad de bendecir a los demás. El versículo 9 muestra que los leprosos reconocieron que “hoy es el día de buena nueva” y decidieron ir en ese instante y no esperar siquiera el amanecer. Como dice en 2 Corintios 6:2: “He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación”.
Recordemos que todos tenemos algo para los demás que puede ser de bendición para ellos. No caigamos en el egoísmo cuando vemos que otros nos necesitan; recuerda que el que da también recibe.
Jesús Adrián Romero: Un tiempo devocional

El deseo de desarrollar una vida de intimidad con Dios, y tener la disciplina diaria de estar en su presencia, es algo en el corazón de todo verdadero creyente.
Recuerdo que cuando conocí al Señor en mis años de adolescencia, uno de los deseos más grandes en mi, era el tener un tiempo devocional por las mañana.
Cada noche me acostaba con la determinación de que el día siguiente me levantaría muy temprano a buscar el rostro de Dios y leer su palabra. Recuerdo muy claramente mi sinceridad y mi pasión.
Así como un entrenador anima a su boxeador antes de subir al cuadrilátero, yo me animaba declarando que el día siguiente me levantaría a orar y que desde ese día en adelante sería un hombre de oración y que alcanzaría esa vida de disciplina que anhelaba.
Me dormía y no se que es lo que sucedía a mi pasión en esas ocho horas de sueño, porque al sonar el reloj despertador siempre podía encontrar todo tipo de excusas para no levantarme. Durante el día volvía la determinación y buscaba otras maneras para alcanzar una vida de oración.
Hice algo que en su momento, me pareció una gran idea. Grabe un audio caset en el que me hablaba a mi mismo de una manera fuerte. Al sonar la alarma prendía la casetera y escuchaba mi propia voz diciéndome: “Jesús Adrián levántate, es tiempo de buscar el rostro de Dios.
Si quieres que Dios te use debes ser un hombre de oración. Aquel que no dedica por lo menos una hora a la oración cada mañana nunca podrá lograr los sueños que Dios ha puesto en su corazón. Etc. etc.”. Tampoco esto resultó. Después de escuchar mi propia voz por unos minutos, terminaba apagando la casetera y me volvía a dormir.
Podría escribir mucho mas acerca de mis intentos y fracasos al tratar de desarrollar una vida de oración, pero solo déjame decirte que de alguna manera encuentras el camino si persistes, y ese tiempo devocional se vuelve una realidad.
En el disco “El aire de tu casa” hay una canción que se ha vuelto la favorita de muchos y es la canción “Espérame”. Parte de la letra dice:
Espérame
Espérame por la mañana
Antes de que salga el sol
Antes que comience el día
Quiero darte mi canción
Espérame cuando las aves
Aun no empiezan a cantar
Cuando todo esta en silencio
Yo contigo quiero hablar
Coro
Espérame
luz de mi corazón
Espérame
Estrella de la mañana
Te quiero ver
Espérame
dueño de mi amor
Espérame
Serás mi primera cita allí estaré
El coro dice: “Estrella de la mañana te quiero ver”. ¿Sabias tu que hay una estrella que solo se puede ver en la madrugada? Esa estrella no la puedes ver en la noche, ni en el día, solo en la madrugada.
La Biblia dice que Jesús es la estrella de la mañana, y aunque estoy consciente de que al Señor lo puedes ver en otras horas del día, no puedo evitar pensar en la importancia de ver a Jesús en las mañanas.
La palabra dice: “Yo amo a los que me aman y me hallan los que temprano me buscan”
¿Que diferencia hay en buscar al Señor en las mañanas a diferencia que cualquier otra hora del día?
El buscar a Dios en las mañanas implica dar al Señor las primicias de nuestro tiempo. El que decide buscar al Señor por la mañana le esta diciendo: Tu eres más importante que todas las cosas que haré en este día. Tu eres mi prioridad, tu eres mi primera cita.
El buscar a Dios en las mañanas implica cierto nivel de esfuerzo y sacrificio. Para mi, como para la mayoría de las personas, el levantarse temprano requiere un esfuerzo adicional, especialmente en el invierno cuando nuestro cuerpo se niega a levantarse y enfrentar el frió, y cuando la cama nos invita a permanecer dormidos. El que se levanta temprano le esta diciendo al Señor: “Estoy dispuesto a incomodarme por ti” “Tu eres más importante que mi confort”
El buscar a Dios por las mañanas te ayuda a darle una perspectiva más espiritual al día. Alguien dijo que la oración debería ser la llave con la que abrimos el día y el candado con el que cerramos la noche. El abrir el día con oración te permite recibir dirección para lo que harás en las próximas 16 horas, te enfoca a las cosas que realmente merecen nuestra atención. Ofreces tu día a Dios como una forma de adoración.
El buscar a Dios en las mañanas te ayuda a valorar mejor el tiempo.
El salmo 90 dice: “Ayúdanos de tal manera a contar nuestros días que traigamos al corazón sabiduría”
La mayoría de nosotros siempre andamos de prisa. El día se convierte en una carrera contra el reloj, pero cuando te levantas temprano, empiezas a ver el día, como “El día que ha hecho el Señor”, esto te cambia el concepto de un día mas, a un tiempo que Dios me ha regalado, para disfrutarlo y para dedicarlo a El. Después de empezar el día en la presencia del Señor, no andarás de prisa.
Jesús no andaba nunca de prisa. A través de su ministerio terrenal, aunque era una persona enfocada, siempre encontraba el tiempo, para jugar con los niños, platicar con una mujer pecadora, hablar con aquellos que tenían necesidad, dar alguna enseñanza: “Mirad las aves del cielo…” “El sembrador salio a sembrar”. Parece ser que Jesús disfrutaba la vida y no andaba de prisa. Claro que Jesús empezaba las mañanas conversando con su padre en oración.
Todos nosotros debemos hacer lo mismo.
Jesús Adrian Romero.
El Juez
Un juez iba a liberar a un preso de la cárcel, por lo que hizo pasar a uno por uno a una “entrevista” con él para ver quien merecía ser liberado. Al preguntar al primero por qué estaba allí este dijo:
“Estoy aquí porque me calumniaron y me acusaron injustamente”
Llamó al segundo y este contestó:
“Estoy aquí porque dicen que robé, pero es mentira”
De esta forma fueron pasando todos los presos y se declaraban inocentes. Hasta que llegó el último quien dijo:
“Estoy aquí porque maté un hombre. Hirió a mi familia y perdí el control y por eso lo maté. Pero hoy me doy cuenta de que lo que hice estuvo mal y estoy muy arrepentido”
El juez se levantó y dijo:
Voy a liberar a este último preso.
Todos se quedaron perplejos y dijeron. Pero ¿por qué lo vas liberar a él?
El juez contestó:
El castigo es para los que esconden su falta. La misericordia para los que reconocen su falta y se arrepienten.
Proverbios 28:13 “El que encubre sus pecados, no prosperará: Más el que los confiesa y se aparta, alcanzará misericordia.”
LA NARANJA Y EL ATEO
Un ateo dictaba una conferencia ante un gran auditorio, y después de haber finalizado su discurso, invitó a cualquiera que tuviese preguntas a que subiera a la plataforma.
Después de unos momentos un hombre que había sido bien conocido en la localidad por su afición a las bebidas embriagantes, pero que había sido salvo recientemente, aceptó la invitación, y sacando una naranja del bolsillo comenzó a pelarla lentamente.
El conferencista le pidió que hiciera la pregunta; pero el hombre continuó imperturbable pelando la naranja, al término de lo cual, se la comió. Cuando terminó de comérsela se volvió al conferencista y le preguntó:
—¿Estaba dulce o agria?
—No me pregunte tonterías— respondió el orador con señales evidentes de enojo—. ¿Cómo puedo saber el gusto si no la he probado?
El borracho convertido respondió entonces:
—Y ¿Cómo puede usted saber algo de Cristo si nunca lo ha probado?
Salmo 53:1 Dice el necio en su corazón: No hay Dios.
Se han corrompido, e hicieron abominable maldad;
No hay quien haga bien.
La joya que perdió el árabe
Se cuenta que, cruzando el desierto, un viajero vio a un nómada sentado al pie de una palmera. A poca distancia descansaban sus caballos, pesadamente cargados con objetos de valor.
El viajero se le acercó y le preguntó: —¿Puedo ayudarle en algo? Me parece verlo muy preocupado. —Tiene razón —respondió el árabe—. Estoy muy afligido porque acabo de perder la más preciosa de las joyas. Extrañado, el viajero preguntó: —¿Y qué joya era esa?
—Era una joya como no volverá a hacerse otra. Estaba tallada en un pedazo de piedra de la vida, y había sido hecha en el taller del tiempo. La adornaban veinticuatro brillantes, alrededor de los cuales se agrupaban sesenta joyas más pequeñas. Prenda igual no podrá producirse jamás.
—Su joya debió haber sido preciosa —repuso el viajero—. ¿Pero no cree que con suficiente dinero se pueda fabricar otra igual?
—¡Imposible! —exclamó el árabe—. Es que la joya perdida era un día, y un día que se pierde no vuelve a recuperarse jamás.
Moisés, el legislador de Israel, le pide a Dios: «Enséñanos a contar bien nuestros días, para que nuestro corazón adquiera sabiduría» (Salmo 90:12).
Hay tres días en la vida de todo ser humano: ayer, hoy y mañana. El día de ayer no lo volveremos a vivir jamás. Una vez que se cumplan las veinticuatro horas del día, cae para siempre en el pasado irrecuperable.
El día de mañana no nos pertenece. El futuro pertenece al Autor del tiempo y de la vida. Desperdiciar el día de hoy sólo porque habrá un mañana es no reconocer que ese mañana no es nuestro.
El único día que es nuestro es hoy. Hoy es el día que podemos aprovechar para construir un mañana feliz, o desperdiciar y así echar a perder nuestro futuro. El hoy se nos ha dado con dos propósitos: prepararnos un buen mañana aquí en esta tierra, y preparar nuestra alma para toda la eternidad. Si queremos disfrutar de un buen fruto mañana, tenemos que sembrar buena semilla hoy. Y para nuestra alma, como dice la Biblia: «Si ustedes oyen hoy su voz, no endurezcan el corazón» (Hebreos 3:7,8).
Este es el día más importante de nuestra vida. Tal como el nómada de Arabia, reconozcamos el valor de este día, que es nuestro. Con Cristo en el corazón, tendremos quien nos enseñe cómo aprovecharlo para vida eterna. Cuidemos esta joya así como cuidamos nuestra propia alma.
Hermano pablo.
Tomado de Aliento Diario
Biografía de Alex Campos
Nací en Colombia el 10 septiembre de 1976 en la ciudad de Bogotá. Ando por los veintinueve y vengo caminado con G-SUS desde muy chiqui. De mis tres hermanos, Luis, Wilson y Jhon, soy el mayor.



Crecí desafortunadamente en un hogar disfuncional lo cual trajo desilusiones y maltratos. Esta situación generó muchas dificultades, especialmente, económicas que nos obligaron a tomar decisiones y responsabilidades para ayudar a sostener la casa.
Desde muy temprano fui a la Iglesia, pero recuerdo que verdaderamente conocí a DIOS a los 12 años y esto hizo girar mi vida 180 grados. Cumpliendo los 14 años, hice parte por primera vez de un grupo de alabanza tocando la flauta dulce. Cerca de los 17 años, DIOS comenzó a inquietarme por las cosas que vivían los jóvenes de mi edad y de esta forma brotó en mi corazón el ministerio que hoy conocemos como Misión Vida.
Al cumplir 20 años, la visión del ministerio había progresado y la unificación de la agrupación se consolidaba rápidamente, tanto así que en noviembre de 1999 grabamos Tiempo de la Cruz, nuestra primera producción que se realizó en vivo.
Este primer trabajo generó muchos comentarios porque presentó a los jóvenes una forma novedosa y actual de expresar sus sentimientos a DIOS. Durante este tiempo trabaje arduamente sembrando en mi tierra, realizamos una gira por toda Colombia, llevando lo que DIOS puso en mi corazón.
El 2001 fue un año agitado, de una parte, DIOS abrió la primera puerta para extender su propósito y pude realizar mi primera salida del país, visité la ciudad de Quito en el Ecuador, de otra; decidí constituir MV Records, una empresa joven e independiente cuyo objetivo esta encaminado a distribuir y promocionar mi música, al tiempo que apoyar a otros jóvenes talentos nacionales.
Después de una pesada gira por Colombia, en enero de 2002, afronté un momento espinoso en mi vida. Me pronosticaron quistes en las cuerdas bucales y éstos debían ser extirpados. El efecto del tratamiento podría haber causado la perdida del 50 % de mi voz. Tal circunstancia me llevó a un tiempo bastante difícil, lleno de preguntas sin respuestas; sin embargo mi enfermedad permitió que conociera el milagro de la sanidad. DIOS restituyó completamente mi voz y hoy doy toda la GLORIA a Él.
Para el mes de junio del 2002, Marcos Witt y su ministerio Canzión se interesan por el trabajo realizado hasta el momento y nos ofrecen su respaldo y apoyo para continuar con nuestra visión. En noviembre del mismo año, lanzamos nuestra segunda producción que se tituló Al Taller del Maestro, resultado del tiempo de prueba donde DIOS trabajó mi carácter y mi vida, como el maestro forja con martillo y fuego su obra.
El 22 de marzo de 2004, fue un día muy especial, me case con la mujer que DIOS había guardado y separado para mi… Natalia. Hoy vivimos en Colombia retando y animando a esta generación a vivir apasionados por Jesús. Viajamos por Latinoamérica y el mundo tocando la música que DIOS puso en nuestro corazón.

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